Reciclar vs Reducir: la clave del zero waste

Me voy a meter directo al tema sin contarles tanta historia y solo decirles: reciclar NO es lo mismo que reducir. Creo que es super importante comenzar a entender como estos dos conceptos funcionan y como son tan distintos. Tomenle como su primer paso hacia convertirse en activistas del zero waste.

 

Nada me gusta más que hablar sobre lo que hago y como vivo, y me encanta que la gente sea curiosa y venga a contarme lo que ellos están haciendo para contribuir con esta causa. Escucho mucho el “yo siempre reciclo en mi casa”, y, ¡me encanta!, pero no puedo decir que yo haga lo mismo. Reciclar es excelente, pero el reducir nos hace cambiar y disminuir los efectos de la basura de manera permanente. Para un estilo de vida zero waste es sumamente importante el aprender a reducir, antes que el aprender a reciclar.

 

El zero waste, es un estilo de vida que nos enseña a simplificar las cosas, y por ende a re-diseñar nuestros viejos hábitos de consumo y desecho. Dentro de la “filosofía” del zero waste, evitamos hablar del reciclaje ya que ésta no es una solución al problema que nos enfrentamos. Si se ponen a ver como funciona, el reciclaje no reduce la cantidad de basura que existe en el mundo, solo por el simple hecho de que no requiere que cambiemos lo que consumimos ni como nos deshacemos de ello. Tenemos la idea equivocada de que si reciclamos se borran nuestros pecados ambientales, pero éste sistema no logra acaparar ni atacar el problema del desperdicio desde la raíz. A diferencia de el concepto de reducir, el reciclaje requiere una cantidad inmensa de energía para poder convertir esos materiales desechados en otras cosas. Si más bien tenemos una vida donde tenemos menos cosas que usar, generamos menos cosas que desperdiciar, por ende menos cosas que botar. Con la idea de vivir una vida guiada por este concepto de reducir, aprendemos a consumir de una manera más inteligente para el medio ambiente y nuestros propios cuerpos.

 

¿A que me refiero exactamente cuando hablo de reducir? Reducir la cantidad de plástico de uso único que usamos, y el uso de artículos desechables. Estas dos se han convertido en el mayor problema ambiental que enfrentamos, y cada vez se empeora gracias a que las industrias buscan maneras de hacer que sus productos se vuelvan más “convenientes” y por ende de uso único y fácil desecho. Reducir implica que reducimos no solo la cantidad de cosas que consumimos, sino lo que botamos después. Reduciendo el desperdicio creamos un efecto en cadena de reducción de degradación ecológica. Eliminamos presión sobre los sistemas de ríos, calidad de agua y aire, desplazamiento de comunidades y destrucción de ecosistemas. Reducimos el consumo de petróleo para transporte y el consumo de agua para producción, al igual que la energía que se requiere para hacer este proceso de producción miles y miles de veces.

 

Reducir lo que desperdiciamos, es la manera más inmediata de mejorar nuestro impacto ambiental. Si poco a poco aprendemos a usar solo lo que es necesario, con materiales no-desechables, vamos reduciendo a pasos agigantados la cantidad de cosas que botamos y desperdiciamos. Con esto dicho, les invito a que lean los siguientes blogs que serán posteados las próximas semanas, en formato de guía paso-a-paso de cómo cambiar sus hábitos para hacerlos más zero waste.