¿Por qué desperdiciamos tanto?: la verdad

Recién ahora me estoy dando cuenta de que todo este tiempo he cometido un error grave con el tema del zero-waste. Voy un año contándoles sobre el desperdicio y sus efectos negativos sobre el medio ambiente, pero hasta ahora no había hablado sobre la verdadera causa y raíz del problema. Gracias a esto me he dado el tiempo de escribir dos blogs que creo que me ayudan a explicar de mejor manera el problema, y talvez así también les abra los ojos a el porque es tan importante que hagamos los cambios que tanto recomiendo.

 

            Creo que es criticoque entendamos porque desperdiciamos tanto antes de comenzar a evaluar los desperdicios que generamos. A la final, si no conocemos la fuente del problema, puede ser la razón por la que no sabemos como hacer cambios permanentes.

           

            Vamos al grano. La razón por la que desperdiciamos tanto es porque cada vez más existe una demanda para que los productos que se nos ofrecen sean más desechables. Un producto se vuelve mucho más atractivo para nosotros dependiendo de su “desechabilidad”. Ósea, que siempre vamos a preferir algo que sea más fácil de deshacernos que algo que requiera cuidado o un compromiso de largo plazo. Por alguna razón nos asusta el hecho de que algo dure para siempre, y evitamos comprarlo. Nos ponemos un millón de escusas antes de comparar algo que nos va a durar, y preferimos gastar mil veces para reemplazar un articulo desechable que simplemente hacer la inversión inicial, y potencialmente la única que tendríamos que hacer de un producto duradero. Como que no hace sentido ¿no?.

 

            La segunda parte importante del problema son los materiales. Mientras más exigimos que hayan artículos desechables para mejorar su atractivo, buscamos hacerlo lo más barato posible, y ¿qué material te permite hacer eso?… el plástico. Pero en este caso, lo barato sale caro. Una simple evaluación de cualquier articulo de plástico desechable te demuestra la poca sustentabilidad del asunto. El plástico es un polímero del petróleo, con la grandiosa habilidad de ser indestructible. La humanidad, con un creciente interés en crear artículos de uso único, utiliza este material bionico para fabricar algo que tiene aproximadamente 10min de vida útil. Convirtiéndolo en un problema tan difícil que componer, que tenemos que gastar millones de dólares al año para encontrar una manera para procesar o manejar la proporción descomunal de desechos que generamos, además, destruyendo de manera alarmante las áreas de creación de los recursos que tanto dependemos.

 

Esa es la definición exacta de un sistema insostenible. Es imposible mantener este patrón en el tiempo, porque significa que necesitamos agregar presión a nuestros recursos cada vez que vamos a reemplazar algo, cuando existe una alternativa exacta que no requiere de un reemplazo, por ende no requiere una presión agregada. Hemos logrado hacer que la durabilidad se convierta en una debilidad del producto, nos da terror tener que tener algo para siempre, y eso hace que las industrias se vean obligadas a darnos justamente eso: facilidad de desecho. Para que vean que es de verdad cuando les digo que el consumidor tiene el poder de dirigir las industrias.  La solución más impactante y que más alcance va a tener re-aprender a consumir. Convertirnos en un consumidor consciente que logra exigir el cambio de las industrias es el paso más importante que vamos a dar.