GREENWASHING- ¿Qué es?

Una de las preguntas que más me hacen es¿como sabes que productos realmente son amigables con el medio ambiente?

Es una pregunta que creo que todos nos hacemos cuando intentamos cambiar nuestros estilos de vida. Como podemos asegurarnos que los productos que consumimos sean tan responsables como aparentan ser. Y la respuesta a eso, es simple: no creas todo lo que lees.

Existe un termino con el que creo que debemos familiarizarnos para poder hacer las decisiones correctas. GREENWASHING. El greenwashing es una técnica de marketing que tiene como objetivo utilizar palabras “eco”, “bio”, “degradable”, “natural”, “organico”, sin necesariamente tener una manera de probar que realmente lo sea. Esto pasa mucho en productos de limpieza o de belleza, tipo maquillajes o cremas.

Lamentablemente no hay leyes que requieran que este tipo de industrias publiquen la lista de ingredientes que conforman sus productos, por eso es fácil para ellos usar el marketing correcto para venderlo como “natural” sin que sea cuestionado. Pero, para nosotros como consumidores significa que no sabemos que es lo que realmente tienen estos productos.

El mayor problema que esto causa, es que nos hacen creer que sus practicas y productos son pro-mundo, pero en realidad puede significar que usan ingredientes químicos que son peligrosos, o que tienen el mismo efecto que los productos normales. Esto se debe a que hay una creciente demanda de productos que sean “responsables” u “orgánicos”, pero no todas las empresas quieren hacer la inversión que requiere hacer que eso sea realidad, entonces buscan una manera de publicitarlo como tal. Actualmente toda industria utiliza el greenwashing de cierta manera, ya sea por promocionar empaques como reciclables (cuando realmente no lo son), o vendiendo plásticos ecológicos (que no existen, como ya hemos hablado antes: el plástico es plástico), o publicitando sus productos o negocios como responsables (pero realmente sus practicas no tienen una huella de ética ni de ingredientes para poder comprobarlo).

Para mi, esto solo inspira desconfianza. Les reto a una prueba, la próxima vez que vayan de compras para su casa busquen en los anaqueles productos que tengan estas palabras, e intenten comprobar lo que realmente están diciendo. ¿Existe alguna manera de probar que es realmente lo que dice ser en ese momento?, ¿de que material es el empaque en el que viene?, ¿qué durabilidad tiene el producto?. Apuesto que van a ser difíciles de contestar esas preguntas, pero la mayoría de nosotros caemos por esta estrategia por no querer investigar más allá. Es un mal que nos ha creado la conveniencia, pero de verdad les recomiendo que busquen maneras de ver más que lindas palabras. Casi siempre los químicos de limpieza o productos de belleza pueden causarnos problemas de salud a largo plazo y no nos damos ni cuenta porque no sabemos que los compone.

Es muy fácil diseñar un empaque y una campaña usando las palabras claves para hacernos creer que un producto es “eco-amigable”. Pero ahora que sabes la verdad, ¿realmente quieres usar en tu piel, o exponer tu cuerpo a algo que ni si quiera sabes que es, o que efectos puede tener en tu salud?