Zero Waste y el Cambio Climatico: reflexiones sobre "Antes Que Sea Tarde"

Para todos los que vimos el nuevo documental de National Geographic: Before the Flood/Antes que sea tarde, ese sentimiento de angustia y un poco de desesperación se nos quedo en el cuerpo el momento que se termino. Realmente es una producción que nos abre los ojos a los problemas a los que nos estamos enfrentando, ya seamos ambientalistas, economistas, políticos, actores, pintores o cualquier cosa. El calentamiento global es un problema REAL, existe, se puede ver, se puede sentir y es una amenaza que ataca a nuestro mundo todos los días. Voy a ahorrarme la critica de la gente que aun cree que el cambio climático es una idea fabricada por ambientalistas y científicos radicales, no creo que esas palabras lleguen a tener el poder necesario para realmente crear un cambio, o para explicarles lo que quiero decir.

 

            Si bien se podría considerar que la mayor amenaza que ha tenido el planeta somos los humanos, también tenemos que saber que somos nosotros mismos quienes tenemos que arreglarlo. La industrialización masiva que ha tenido el mundo desde 1800 ha generado una demanda de recursos naturales que van más allá de la habilidad natural del planeta de regenerarse. Es por esto que cada día que las industrias crecen y la demanda de productos excesivos e innecesarios incrementa y se crea mayor presión sobre nuestros sistemas naturales. El problema es que es ciclo no termina ahí, mientras más tenemos, más botamos y mas desperdiciamos, agregando presión sobre estos ecosistemas que ya se encuentras frágiles. Entonces, ¿que hacer?. Como vamos a revertir lo que le hemos causado a nuestro propio mundo, y que medidas estamos dispuestos a tomar para que estas ideas puedan ser una realidad y no solo una idea utópica fantasiosa.

 

            ¿Cómo se relacionan el Zero Waste y el cambio climático? Las decisiones más simples que tomamos día a día tienen un efecto global. Aun que no parezca, cada uno de nosotros conforma una parte importante de una simbiosis muy delicada del planeta. A veces parece ser que el planeta depende de nosotros, pero somos nosotros quienes dependemos de lo que se nos puede proveer. Por eso, tener en mente, que cada una de nuestras decisiones puede tener un impacto positivo o negativo de alcance global es la clave de nuestro éxito ambiental. Ya sea que estas decisiones tengan que ver con: política, comida, ropa, transporte, comunicación o energía. Cada cosa que hacemos todos los días, por más simple que parezca puede llegar a ser un punto a favor o en contra de nuestros esfuerzos. Por esto, el zero-waste busca crear una consciencia sobre lo que consumimos y como, para poder saber el alcance del efecto que puede tener sobre el mundo el que consumamos de “x” manera. Simplificar nuestras vidas y reducir el desperdicio, significa que podemos aliviar presión sobre nuestros sistemas naturales.

 

            El paso más importante que vamos a tomar como comunidad zero-waste y humanidad es alejarnos lo que más podamos del uso del plástico. Como saben, el plástico es un derivado del petróleo, y la industria petrolera es la industria que más contribuye al cambio climático, especialmente porque parece ser que no podemos despegarnos de su conveniencia. Solo para poder ilustrarles un poco el impacto de esta industria les doy una lista de los problemas que nos causa: deforestación masiva, contaminación de aguas, desplazamiento de comunidades, perdida total de ecosistemas, inestabilidad política, corrupción y violencia extrema. Si como consumidores tenemos el poder de exigir y ejercemos ese poder, podemos obligar a que nuestros gobiernos e industrias grandes cambien su forma de hacer las cosas. La única manera de hacerlo es dejar de consumir productos que sabemos que no tienen una línea de producción limpia. Evadir el plástico, evadir los productos de uso único/desechables, fomentar las industrias de menor escala que usen practicas responsables para crear su producto, y más que nada esforzarnos un poquito por cambiar nuestras vidas de vagancia y conveniencia para poder crear un impacto verdadero.

 

            Lo que no podemos hacer es esperar a que alguien más lo haga. Si no tomamos una responsabilidad personal en el asunto, el cambio es imposible. No podemos quedarnos de brazos cruzados, esperando a que alguien más tome la iniciativa de transformar algo, o de que las industrias se den cuenta solas que lo que hacen esta mal. Hay que levantar la voz, o en este caso dejar que nuestras acciones hablen por nosotros. Reduciendo nuestro impacto de desperdicio y basura, utilizando productos amigables con el medio ambiente y con nuestros cuerpos, y creando soluciones a nuestros problemas podemos demostrar que es completamente posible. El zero-waste es una de las herramientas que tenemos más cerca de nuestro alcance para poder revertir los efectos del cambio climático, y lo mejor de todo esto es que no necesitamos ser biólogos, geólogos, químicos, políticos, millonarios o empresarios para poder participar de la solución. Somos solo nosotros, simplificando nuestros estilos de vida cada día y enseñándonos unos a otros como hacerlo. El zero-waste no nos da espacio para escusas, o reduces o no. Es simple, fácil, y es lo que hace que todo el proceso de cambio sea más humano y transparente.

 

            En el documental vemos los efectos físicos del cambio climático en la geografía. Vemos los efectos biológicos en la extinción de tantas especies. Vemos su realidad en la urgencia con la que hablan los ambientalistas y políticos sobre el tema, la imágenes nos dan el sentido de urgencia que necesitamos, y para los que necesitan ver un poco más allá de imágenes sentimentales, los hechos y datos científicos que prueban la decadencia de nuestro mundo natural. Personalmente, creo que es uno de los mejores documentales que se han hecho desde La verdad incomoda de Al Gore. Ese fue el primer documental que despertó en mi la urgencia de hacer algo para mejorar nuestro mundo, pero parece ser que aun nos falta más esfuerzo. Han pasado ya 10 años desde que Al Gore nos contaba sobre los efectos que nuestros patrones de consumo están creando sobre nuestro planeta, y (con el corazón un poco roto) tengo que decir que creo que en vez de aprender de eso, retrocedimos. Pero, aun estamos a tiempo de cambiar. La idea de estas películas, y ese sentimiento de angustia que nos dejan al final, tiene un propósito sumamente importante: levantarnos de la silla y hacer algo, lo que sea, para que nuestra existencia pueda ayudar a revertir estos procesos.